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Nuestra Historia

 

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Gracias a la aportación de DÑA. PILAR RIVAS QUINZAÑOS, podemos presentar la historia de nuestro pueblo, Navas de Riofrío.

 

HISTORIA DE NAVAS DE RIOFRIO

 

El primer documento conocido en donde aparece mencionada la aldea de las Navas de Riofrío, es el Plan de distribución de rentas en el Cabildo Catedralicio de Segovia , que data de 1247 . El motivo fue que el cardenal Gil de Torres, legado pontificio de Inocencio IV, ante las disputas surgidas por el reparto de las rentas, después de encargar una valoración, marcó la cuantía que debía pagar cada pueblo. Sin embargo el origen del pueblo es anterior. La repoblación de la vertiente Norte de la sierra del Guadarrama se llevó a cabo entre finales del siglo XI y principios del siglo XII. Debió ser en esa época cuando empezó a poblarse la aldea de Navas de Riofrío, aunque la fecha exacta se desconoce. Desde el primer momento estuvo integrada en el Sexmo de San Millán en la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia.

Es probable que los primeros pobladores de la aldea procedieran del País Vasco, como ocurrió en otros lugares de la provincia, en donde se localizan numerosos topónimos de origen vasco. De hecho, el topónimo "nava", según Manuel González Herrero y otros especialistas, viene del vascuence "naba" que significa tierra baja o llana.

La hermosa portada romántica de su iglesia parroquial es el único testimonio de esa primera época histórica. De ella escribió el Conde de Palazuelo en la última década del siglo XIX:

“Tal es esta singular fachada, por demás típica entre sus congéneres. Por sus representaciones simbólicas, que más recuerdan al arte bizantino que el románico, y por la tosquedad de sus ornatos, no puede considerársela como uno de los sazonados frutos que brotaron de aquella escuela arquitectónica corriendo adelantada la XIIª centuria; y más bien recuerda á algunas obras de la segunda mitad del siglo XI, ó de muy á principios del XII...”

El resto de la iglesia ha sido totalmente modificada a través del tiempo. Hay una leyenda que dice que esta portada perteneció a una ermita existente en Cepones, que fue trasladada al pueblo. El texto anterior demuestra lo contrario y los datos históricos consultados señalan que la aldea de Cepones era un despoblado en el siglo XVI.

A mediados del siglo XII, según el geógrafo árabe Al Idrisi: “ Segovia no es una ciudad, sino un conjunto de aldeas numerosas, vecinas, separadas las unas de las otras con viviendas entremezcladas cuya población es considerable” . Este pasaje indica que la zona cercana a Segovia estaba ya poblada con una serie de pequeñas aldeas o caseríos y, es posible que Navas de Riofrío fuera una de esas aldeas mencionadas por el geógrafo.

El primer Ordenamiento de Segovia y su Tierra fue otorgado por Alfonso X el Sabio, en 1256. Según se desprende de su lectura, la Tierra de Segovia estuvo compuesta por más de doscientas villas, aldeas y lugares, reunidos en seis sexmos: Trinidad, San Millán, San Martín, San Lorenzo, Santa Eulalia y Cabezas, que se habían formado en torno a una iglesia de la ciudad. Su organización tenía como objeto la asociación, el aprovechamiento, propiedad y disfrute común de un vastísimo territorio que abarcaba parte de la actual provincia de Segovia. Navas de Riofrío aparece formando parte de la cuadrilla de Hontoria, la mas pequeña del sexmo de San Millán.

En 1273 Alfonso X creó la Cabaña Real y el Honrado Concejo de la Mesta , concediéndole una serie de privilegios frente al resto de la población. Sin embargo, el pastoreo trashumante había empezado en la etapa visigoda. Al mismo tiempo se estableció por primera vez las medidas que debían tener las cañadas, veredas y cordeles para su traslado.

A fines del siglo XIII aparece configurada la red de vías pecuarias utilizada por el ganado trashumante. La Vera de la Sierra , es decir, la vertiente Norte de la sierra de Guadarrama, se convirtió en zona de paso y estancia de los pastores de la Mesta , en su trashumancia entre los pastos de verano y los pastos de invierno. En esa vertiente discurre el ramal que enlaza la Cañada Leonesa con la Cañada Soriana. Fue objeto de una legislación específica que acredita la importancia que tuvo durante siglos esa zona, frente al resto de la Comunidad Segoviana que era eminentemente agrícola.

La siguiente referencia histórica al pueblo aparece en 1347, en el auto de un pleito seguido por la Tierra de Segovia y el Sexmo de San Millán, por la posesión, propiedad y la administración de los pinares de Riofrío, Aceveda, Matas de Cepones y Hoyo de Santillana, que no fue resuelto hasta 1665, en donde aparecen implicados los vecinos de Navas de Riofrío.

El crecimiento de la población fue muy lenta durante el último tercio del siglo XV y principios del XVI. Según el Padrón de 1481, entonces contaba sólo con 7 vecinos que pagaban pechos reales, entre 1501 y 1505 fueron 10 y en 1528 aumentaron a 68 los vecinos pecheros.

Hubo conflictos entre el Concejo de la Mesta y los vecinos de Revenga, Hontoria, Navas de Riofrío y otros lugares por el paso de ganado y el cierre de dehesas. Los ganados de la Mesta estuvieron protegidos por todos los monarcas y los Reyes Católicos dieron una ejecutoria para que sus ganados pasasen libremente por los términos municipales de las Navas de Riofrío y otros pueblos, que más tarde causarían conflictos a su habitantes con algunos ganaderos mesteños.

El primer Libro de Bautismo de la Parroquia de Santa María de las Navas de Riofrío se inició en 1588 y desde ese momento se puede seguir el crecimiento de la población.

Las autoridades de Las Navillas no contestaron al cuestionario enviado para hacer la descripción de todas las ciudades, villas y aldeas del reino que fue mandado hacer por Real orden de Felipe II, en 1575. Sin embargo, aparece con 42 vecinos en el Vecindario o Planta de la Corona de Castilla, realizado en 1594.

Las referencias históricas existentes sobre el pueblo siempre están relacionadas con la Tierra Segoviana desde mediados de siglo XVI hasta mediados del XVII. Todavía en 1665 se pide que se cumpla el Privilegio concedido a las aldeas de la Vera de la Sierra para levantar cercados donde guarecer los ganados, que había sido concedido en 1347 y que se legalicen las cercas ya construidas en la zona.Esa cercas de piedra separando las propiedades han configurado un paisaje muy peculiar en toda la sierra segoviana. Su conservación fue una preocupación constante por parte de los monarcas castellanos que promulgaron distintas ordenanzas para preservarlas. Sorprende comprobar que el nombre de muchas parcelas rústicas mantienen primero la denominación de cerca con el topónimo o el nombre del propietario detrás.

Desde finales del siglo XII hay constancia de que gran parte de la sociedad rural de la sierra segoviana estuvo dedicada a la ganadería. Por tal motivo, durante siglos existió la prohibición de extender los cultivos que pudieran romper el equilibrio nacido para la producción de pastos.

Navas de Riofrío como centro de esquileo y de paso de ganado lanar, se remonta posiblemente a la Alta Edad Media, al igual que muchos otros pueblos de la Vera de la Sierra. Formó parte de la Cabaña Segoviana. La demostración más clara es que su término municipal está cruzado de Este a Oeste por el Cordel de San Antolín que atraviesa el núcleo de población y enlaza con la Cañada Real de Navashaces.

El siglo XVIII ha dejado innumerables testimonios de los pueblos españoles y en este caso también se puede rehacer la historia de ese periodo a través de los distintos documentos.

Los primeros datos sobre ganado esquilado datan de 1702-1703. En esos años se menciona que los herederos de Juan de Ynda y Martín Navarrete esquilaban sus ovejas en Las Navillas. Los Herederos de Fernando Ayala, Bernardo Méndez y Juan Méndez, eran forasteros que también llevaron sus ganados a esquilar en 1712 y 1713. Todavía no se ha aclarado desde que época se empezó a esquilar. Sin embargo, la primera referencia a los dos esquileos existentes, se encuentran en el Plan de las pilas segovianas y leonesas con expresión de los sujetos, arrobas, marcas y esquileos de cada uno.Pero son las Respuestas Generales y Particulares del Catastro de Ensenada en los documentos en donde se puede estudiar toda clase de detalles sobre sus propietarios y las edificaciones.

Existían dos esquileos pertenecientes a dos vecinos de Madrid, de los que hoy solo quedan restos difíciles de reconocer. Uno era el Esquileo de Arriba, propiedad de Joseph Valverde, con casa con su esquileo, encerraderos y cuatro corrales, en el barrio de Arriba y con casa ropería, dos corrales y dos ranchos al sitio de las eras de Escolano, que estaba situado en la zona en donde hoy está la Casa Blanca y toda esa línea de edificios. El segundo, era el Esquileo de la Iglesia que pertenecía a la Marquesa de Castrofuerte con casa habitación, oficinas, horno, empegadero, bache, caballerizas y dos corrales y encerradero a las eras de la Iglesia , ocupaba toda la zona que fue conocida como el Lavadero de Ortiz de Paz, que hoy es a la propiedad de familia Feu, los jardines de la Granjilla y residencia de los RR. PP. Jesuitas. En el primero se esquilaban 24.000 cabezas de ganado y el segundo 19.000. Estas cifras muestran la importancia que tuvo Las Navillas durante la segunda mitad del siglo XVIII como lugar de esquileo de los ganados trashumantes.

También según esos documentos tan valiosos, residían en el pueblo catorce vecinos, de los cuales siete eran labradores, dos ganaderos y gabarreros, cuatro eran jornaleros y el sacristán que además era fiel de hechos, tejedor y cillero. El número de habitantes eran de treinta y siete. Vivian en quince casas bajas, excepto la Granja de los Jerónimos. Lo más destacable era que el mayor número de propiedades pertenecía al municipio, después a la Iglesia y eran los forasteros los que tenían las posesiones más importantes.

La creación de dos sitios reales segovianos: la Granja de San Ildefonso y el palacio de Riofrío, condicionaron enormemente el desarrollo de todos los pueblos cercanos. Las Navillas no podía escapar a esa influencia.

En una de las fincas del pueblo se conservan los restos de la antigua Granjilla de los Jerónimos. Su creación se debió a que los monjes jerónimos al verse sin su antigua posesión en la Granja de San Ildefonso, por haber sido adquirida por Felipe V para levantar un nuevo Versalles en la sierra segoviana, compraron varias propiedades a particulares y al propio Concejo de Navas de Riofrío. El objetivo era construir una casa de recreo para los monjes cercana a Segovia y establecer una explotación agrícola para proveer de alimentos al Monasterio del Parral de Segovia. Las obras se llevaron a cabo entre 1723 y 1727 y se le dio el nombre de “ La Granjilla ” en recuerdo de aquella otra que tuvieron que abandonar. También fue conocida como Cacería de los Jerónimos, Granja del Parral o Granja de Riofrío.

Tenía una casa de campo con tres plantas que comprendía veintiocho habitaciones, capilla con tres altares y salas, además de oficinas contiguas, otros servicios y un palomar. Estaba rodeada de amplia cerca de tapia de doble pared piedra con entrada y salida para ganados hacia Segovia. Llegó a tener tres encerraderos, dos pajares y caballerizas, huertas y otras fincas cercanas. Pero todas esa propiedades pasaron a manos privadas por efecto de la desamortización eclesiástica, llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XIX. Hoy del edificio principal sólo se puede ver la distribución de la planta en torno a un patio y parte de los muros de arranque y hay restos de la conducción de aguas y otros elementos dispersos en la finca que pertenece a la familia Bermejo.

En 1724 el marqués de Grimaldi, en nombre del monarca, arrendó el término municipal de Riofrío al marqués de Paredes que durante varios años la utilizó como coto de caza. Los efectos de la caza pronto se hicieron sentir en todos los pueblo y anualmente la Corona pagaba los destrozos causados por tal motivo. A la muerte de Felipe V, su viuda Isabel de Farnesio, que se vio alejada de la corte por su hijastro Fernando VI, mandó comprar esos terrenos para su diversión y en ellos construir una palacio cercano al que había habitado con Felipe V en La Granja. También adquirieron otras fincas que pertenecían a los municipios de Las Navas y Ontoria. En 1751 se levantó el plano topográfico del Real Sitio y se empezó la construcción del real sitio.

Las obras del palacio supusieron cambios importantes ya que muchos de los artesanos y artistas residieron en el pueblo, de hecho se habilitó una zona con viviendas en terrenos de Las Navas. Hay constancia de que Virgilio Rabaglio, el director de las obras acompañado de su sobrino, también residió en él. Durante diez años – 1752-1762 – la mayoría de la actividad de sus vecinos estuvo centrada en la construcción de Riofrío y hubo un aumento de población que quedó perfectamente reflejado en los Libros de Bautizos y Matrimonios de la Iglesia Parroquial. Después, volvió a estabilizarse el crecimiento lento que había tenido durante siglos.

Carlos III que utilizaba el palacio de Riofrío para sus cacerías, mandó ampliar el recinto comprando nuevos terrenos, alguno de ellos pertenecientes al pueblo, en 1792. Entonces se levantó la nueva cerca con los pasos del Rastrillo y el Postigo y el puente de Madrona.

La Ermita de San Antolín fue otro edificio importante construido en 1733. Para ello se contrato al maestro de obras Manuel Casado, que había estado haciendo obras en la iglesia parroquial.El antiguo santuario de San Antolín que existía por lo menos desde 1608, año en que se fundó la Hermandad con el mismo nombre, se derribó porque se encontraba en ruinas.

La Guerra de la Independencia tuvo consecuencias importantes en la provincia de Segovia, los franceses la ocuparon varias veces. Además, el gobierno de Bonaparte suprimió el Monasterio del Parral y posteriormente se procedió a la venta de sus propiedades. Después de ese periodo, el pueblo sólo contaba con tres vecinos, según declaración de su alcalde, Frutos Heredero, en 1813.

La situación del pueblo se estabilizó. La Casa de Peralta, que había sido donada a la Iglesia parroquial por testamentaría de Joseph Peralta, en 1782, fue tomada a censo perpetuo por Don Santiago Arranz de la Torre y su mujer Manuela Ortiz de Paz en 1817, que ya venía disfrutándola desde cinco años antes. La casa de Peralta en realidad era el Esquileo de la Iglesia y otra serie de propiedades, como la “era de Escolano”, la “cerca de la Virgen ” que incluía el charcón y varios encerraderos, dos de ellos con lonja. En esa propiedad Santiago Arranz estableció el famoso lavadero, que durante algún tiempo se llamó Casa de Ortiz de Paz, por estar relacionado con los herederos del fundador de la Fábrica de lanas de Segovia, Laureano Ortiz de Paz.

Arranz de la Torre , murió en el pueblo y está enterrado en el presbiterio de la Iglesia. La lápida dice: “ Aquí yace don Santiago Arranz de la Torre , contador honorario del Ejercido vecino de Segovia. Fundador del labadero de lanas existente en este lugar. Día 8 de agosto de 1827 ” . El mismo año que la fábrica de lanas segoviana cerro definitivamente. Aunque posiblemente el esquileo siguió funcionando, pues hay datos de distintos ganadero que llevaban sus ganados a esquilar a Las Navillas en fechas posteriores.

En la nueva reestructuración provincial aprobada en 1833, Navas de Riofrío quedó unida a Revenga, formando parte de la provincia de Segovia.Sólo tres años más tarde se decretó la liquidación del Honrado Concejo de la Mesta y la creación de la Asociación de General de Ganaderos, con lo que cambió totalmente el panorama de toda la Vera de la Sierra segoviana.

El estado en que vivían los cuarenta y cuatro habitantes de Las Navillas a mediados del siglo XIX, quedó descrito por Pascual Madoz con las siguientes palabras:

“...15 casas de un solo piso y de mediana distribución interior: un pósito pio y una iglesia /.../, el cementerio, alrededor de la iglesia aunque no perjudica a la salud pública. En los afueras de la población y formando cuerpo con ella, se encuentra un esquileo y un gran lavadero de lanas fundado en 1813 por Don Santiago Herranz [sic] y la Torre /.../ hay Cacería en la llamada Granjilla que era un punto de recreo de los PP. Gerónimos de Segovia, y hoy es casa de labor, es edificio bastante capaz, con muchas habitaciones, buenos encerraderos de ganado, un cercado con álamos, un estanque para tencas, otro para el agua, y un gran huerto destinado a hortalizas ...”

También apunta que era un pueblo agricultor que producía trigo, centeno, algarrobas, patatas y hierba, mantenían ganado vacuno, lanar y algunas yeguas. Además se dedicaba a la cría de caza menor y en él se esquilaban 14 000 ovejas.

La estructura de propiedad del municipio cambió radicalmente en la segunda mitad del siglo XIX, al igual que ocurrió en muchísimos pueblos de toda la geografía nacional, debido a las distintas desamortizaciones decretadas, primero, por el gobierno napoleónico y continuadas en el reinado de Isabel II. En el caso de Navas de Riofrío, gran número de fincas fueron tasadas, subastadas y vendidas por la Junta de Bienes Nacionales entre 1844 y 1874. Don Joaquín de Bouligny fue la persona que mas propiedades adquirió en el pueblo de esa forma.

Joaquín de Bouligny y Fonseca (1818-1873) estudió la carrera militar en el Colegio de Artillería de Segovia. Fue Gentilhombre de Cámara, Diputado en Cortes por Loja (Granada) y Segovia y Secretario del Congreso de los Diputados. Adquirió el grado de general, fue nombrado Ayudante de Órdenes del marido de Isabel II y gobernador militar de Cádiz. Se instaló en Segovia donde se casó con Josefa Pérez Estela y Ortiz de Paz. Se desconoce si Bouligny adquirió las propiedades de Santiago Arranz de la Torre por compra o si las heredó de la tía de su mujer, Manuela Ortiz de Paz.

Es probable que Joaquín de Bouligny eligiera el pueblo por estar tan cercano a la capital y a los palacios de La Granja y Riofrío, en donde los monarcas pasaban largas temporadas y, al mismo tiempo, por las vinculaciones que tenía en él su familia política. Lo cierto es que entre 1844 y 1869 adquirió gran número de fincas en pueblo en las subastas de Bienes del Estado, que procedían de las distintas desamortizaciones.

Esas adquisiciones produjeron unos cambios en la estructura de propiedad importante y han quedado reflejados en el Plano del pueblo y término de las Navillas de Riofrío en el partido y provincia de Segovia y anejo del pueblo de Revenga y de algunas fincas sueltas y configuras propias de don Joaquín Bouligni y Fonseca , realizado por el perito agrícola Marcelo Lainez, en 1866.

Según ese plano, de las 520,09 hectáreas que comprendía el término municipal: 433,89 pertenecían a Joaquín de Bouligny, 39,17 a distintos propietarios y las 48,03 hectáreas restantes, eran bienes del común del Concejo. Es decir, que Bouligny era propietario de más de 83 % de la superficie municipal.

A la muerte el General Bouligny instituyó como heredera universal a su mujer, a la que le dejó un patrimonio inmobiliario importante: sesenta y tres fincas, muchas de ellas en Navas de Riofrío. Doña Josefa Pérez de Ortiz de Paz, al morir en 1894, dejó como herederos a sus tres hijos: Joaquín, María Concepción y José de Bouligny Pérez.

En 1862 la extensión del término municipal volvió a ser reducida para ampliar el Real Sitio.

La información de ese periodo se completa con los datos publicados en el Nomenclator de los pueblos de España, de 1867 . En él se indica que Navas de Riofrío era anejo del término municipal con Revenga. El municipio de Revenga tenía entonces 451 habitantes y la población estaba distribuida en siete núcleos o zonas: Aldeanueva, el Esquileo de Santillana, el molino de los Hoyos, la Granjilla , Navas de Riofrío, Revenga y la ermita de Santa María. El lugar de Navas de Riofrío comprendía dieciocho edificios habitados y once deshabitados. De esos veintinueve edificios, quince eran de una sola planta, trece tenían dos y la casa principal de La Granjilla era un edificio de tres plantas. En cambió el núcleo de Revenga estaba formado por ciento ochenta y cinco edificios, setenta y ocho habitados y veintisiete deshabitado.

El gobernador civil comunicó al Ayuntamiento de La Losa que, por Real Orden de 30 de enero de 1872, se incorporaba a ese municipio el lugar de Navas de Riofrío, que hasta esa fecha había sido anejo de Revenga.

Una vez aprobado el proyecto de ferrocarril de Villalba a Segovia, la línea cruzó el término municipal de La Losa y su anejo Navas de Riofrío, en donde el General Bouligny era el mayor propietario. La línea pasó por parte de sus terrenos y además, seguramente por su influencia, se localizó una de las estaciones de la línea en Las Navillas, a pesar de ser una entidad menor. La estación fue instalada en un punto intermedio entre las dos poblaciones y el palacio de Riofrío. Con esa decisión este pequeño pueblo quedó perfectamente comunicado con la capital de la provincia y con Madrid, cambiando así su destino, hasta entonces totalmente rural.

El ferrocarril llegó por primera vez a la estación de Las Navas en 1888 y, a partir de entonces, el pueblo experimentó un crecimiento importante. S e formó el barrio de la Estación , se construyeron varias casonas rodeadas de jardines para familias madrileñas y segovianas que las utilizaron para pasar la época estival, cerca de los Reales Sitios pero con terrenos más económicos.

Por ese motivo también las RR. MM. de la Asunción del Colegio de Santa Isabel de Madrid compraron la finca denominada “El Robledo” a Joaquín de Bouligny Pérez, para construir una casa de verano para la comunidad, en 1896.

La primera aproximación a la configuración de su término municipal quedó plasmada por Instituto Geográfico y Catastral, en 1902 en la Planimetría de La Losa y su anejo Navas de Riofrío .El término tenía 1.459 hectáreas de superficie, en él aparecen trazadas las carreteras, los caminos, las vías pecuarias, las dos acequias principales: la de la Reina y la del Pueblo, y la línea de ferrocarril Villalba-Medina del Campo. El núcleo urbano aparece silueteado, el barrio de la Estación ya muestra una entidad suficiente, están identificados algunas elementos como el Ventorro de la Estación , el estanque El Charcón, un lavadero, una fuente, la ermita de San Antolín, el hotel Dos Hermanas, el castillo de Valterradillo y se representan algunos hoteles dispersos.

En cambio en el Avance Catastral de Navas de Riofrío , que fue realizado también por el Instituto Geográfico en 1920, la superficie del municipio era de 1.393 hectáreas y había dos grandes propietarios, Joaquina López de Ayala que poseía veintitrés propiedades y, Luis Gutian que era el propietario del Rancho Peña del Oso, que tenía una extensión de 531.46 hectáreas y el resto eran pequeñas propiedades.

En esa época Navas de Riofrío seguía siendo una población pequeña, cuya estructura viaria y el núcleo antiguo no había cambiado prácticamente desde 1866. Se aprecia un mayor número de construcciones que corresponden a las casonas o villas de recreo construidas entre 1890 y 1920, en torno a la carretera de La Losa a Segovia, hoy calle Segovia. Ya existían las villas Maria y Maria Lourdes, Angelita, el Chorillo, la finca de San Luis, el Huertecico de Rosa y la Quinta Pilar. El núcleo antiguo estaba formado por una serie de manzanas pequeñas e irregulares en torno a la Iglesia y la plaza del Concejo y, por la otra parte estaban las grandes manzanas irregulares en lo que fueron las antiguas propiedades, destacando sobre todo los dos esquileos, el Hospital de la Concepción , la residencia de las RR. MM. de la Asunción , la Cacería de los Jerónimos y el barrio de la Estación. Estaba comunicada a través de cuatro caminos: camino de la Estación , camino de La Losa , camino de Riofrío y camino Navas de Riofrío a Segovia y se mantenía casi libre de construcciones el Cordel de San Antolín. Los datos de la Enciclopedia Espasa Calpe indican que tenía 44 edificios y 130 habitantes.

El núcleo urbano creció sobre el Cordel de San Antolín, hoy calle de la Sierra , es decir, hacia el Sureste, entre 1920 y 1953. En esa vía pecuaria, que había permanecido libre y sin construcciones durante siglos, en la que sólo estaban los dos esquileos situados al borde de ella, se produjo un pequeño ensanche con trazado ortogonal y en él se construyeron trece edificios nuevos. También se prolongó la calle Larga.

Durante la Guerra Civil , la Residencia de la Concepción se utilizó como Sanatorio antituberculoso y en la etapa de posguerra se llevó a cabo la acometida de aguas al pueblo.

Pocos años después, Petronilo Torres indica que la población estaba dividida en dos sectores: el barrio de la Estación que contaba con 72 habitantes y tenía 21 viviendas y el lugar de Navas de Riofrío que contaba 71 habitantes y 10 edificios para otros usos en compacto, pero no señala el número de viviendas existentes, sin embargo menciona la existencia de dos fábricas de embutidos en el término municipal. Una de ellas es la fábrica de embutidos Riofrío que había sido construida en 1934.

En la década de los años setenta del siglo pasado el núcleo urbano se amplió por varios puntos. La primera zona que se desarrolló fue la Colonia de San Antolín. Esta colonia está situada en el lado Noreste y cercana a la ermita de San Antolín, de la que tomó el nombre, sobre una amplia extensión de terreno. Su configuración se adapta al terreno y tiene con un eje perpendicular a la calle de la Sierra y la calle de la Ermita y dos calles que la cortan, la de San Antolín y la Travesera del mismo nombre. En la intersección de las calles se forman plazoletas circulares. Las parcelas son regulares y en ellas se levantaron viviendas unifamiliares aisladas de buena calidad.

Otra zona que experimentó cierto desarrollo fue la parte posterior de la Iglesia y por la calle de las Moreras. En ella se utilizaron dos tipos de edificaciones: por un lado, viviendas adosadas con jardín en la parte posterior y, por el otro, una serie de viviendas unifamiliares aisladas con parcelas de dimensiones intermedias.

La calle de la Sierra que, como ya se ha visto, empezó a urbanizarse antes de 1920, en este periodo siguió su urbanización y parcelación, sobretodo en la cara Este de la calle, con viviendas unifamiliares aisladas y parcelas regulares, llegando a traspasar la línea de ferrocarril. Estaba construida la finca de La Líndaraja , con su palacete, otras edificaciones auxiliares y la cerca de separación.

Poco a poco fueron surgiendo nuevas zonas de crecimiento ya que el pueblo paso de ser un lugar de veraneo a residencia habitual de muchas familias que trabajan en Segovia y pueblos cercanos. La calle Segovia, que fue el eje principal de la población desde su formación y la calle que vertebra las comunicaciones entre las distintas zonas, sirve de apoyo al trazado de los nuevos núcleos surgidos a ambos lados de la vía desde la década de los años setenta. De ella parte la calle de la Concepción , abierta frente a la Residencia de la Concepción para comunicar la nueva urbanización construida frente a la Estación.

La carretera al Real Sitio de Riofrío sirvió de apoyo para el trazado de la urbanización que lleva ese nombre que poco a poco ha ido rellenándose de viviendas unifamiliares.

Una de las fincas pertenecientes al Colegio de Santa Isabel también se parceló y se ha creado otra urbanización de viviendas unifamiliares.

Desde hace unos años en todos los aledaños de la calle de Segovia se van construyendo viviendas unifamiliares con parcelas de distintos tamaños, siguiendo la normativa urbanística municipal.

En 1982 se iniciaron los trámites para segregar Las Navas del municipio de La Losa y, el 21 de febrero de 1983, el pleno del Consejo de Castilla y León aprobó la segregación definitiva. Por primera vez se pudo pensar en tener un presupuesto municipal y conseguir un planeamiento independiente. En 1993 se aprobaron las Normas Subsidiarias y cuatro años más tarde se aprobó un Plan Especial de Protección de la Edificación.

En los últimos veinte años ha habido un aumento considerable de población, aunque mantiene la tradición de ser un lugar de vacaciones de familias segovianas y madrileñas, por su cercanía con ambas poblaciones y porque es un lugar bello, cuidado, con edificios de poca altura y rodeado de vegetación en la sierra segoviana.